jueves, 24 de marzo de 2011
sábado, 5 de marzo de 2011
Presentación de la novela "El experimento social"
Haz click sobre la tarjetajueves, 17 de febrero de 2011
El soñador enamorado y otros relatos
El soñador enamorado y otros relatos
El romance, la esperanza, la fe, el abandono, el amor otoñal, la ilusión de un encuentro con alguien a quien se ama son los temas centrales del libro de cuentos El soñador enamorado y otros relatos (Cátedra Pedagógica, 2010). Su relato central narra una bella historia de amor que nos transporta veinte años atrás, como en un sueño nostálgico parecido al de su protagonista, a los escenarios más románticos del Japón donde la nevada de flores de cerezo (el sakura fubuki) es testigo del idilio que después de muchos viajes nace entre Filemón Luna, el soñador, y la mujer más bella que jamás haya conocido en su vida: Tan-su, Flor de primavera.
El autor de El soñador enamorado y otros relatos, el escritor y docente colombiano Olegario Ordóñez Díaz (Sueños de príncipe y otros cuentos, 2002), recrea en siete historias situaciones de la vida cotidiana con una palabra lírica que hace aflorar los sentimientos más profundos del lector, como sucede en otro de sus relatos. Acuérdate de mí amor, que describe desde el interior de un ser humano los oscuros y dolorosos laberintos de la enfermedad del olvido, el Alzheimer.
Sin duda, El soñador enamorado y otros relatos es una obra que posee un cuidadoso trabajo literario que mantiene atrapado al lector desde la primera hasta la última página. Es una invitación a la esperanza, al sentir, a los sueños, a los recuerdos, a la memoria y a la libertad, sensaciones que hacen parte de la realidad del ser humano que se complementan con el disfrute de un universo poético.
Mary Moreno Santos
(Periodista)
Ordóñez Díaz, Olegario. El soñador enamorado y otros relatos. Bogotá, D. C., Ediciones Cátedra Pedagógica, diciembre 2010, 128 pp.
domingo, 30 de mayo de 2010
El experimento social - Germán Espinosa Garzón
Germán Espinosa Garzón
Capítulo 8
LA DESPEDIDA
Fragmento
Los presentes se entusiasmaron. Leticia se apresuró a llamar a los demás. Al minuto, el recinto estaba lleno. Todos se ubicaron buscando el mejor puesto. Había alegría en sus rostros. Les parecía una eternidad el tiempo empleado en las demás noticias a las que poco cuidado le ponían debido a la expectativa creada por el titular. Hasta que por fin…
—»En la Hacienda La renovación, un selecto grupo de especialistas en la economía nacional, se encuentra reunido desde el pasado veinte de diciembre con el objetivo de analizar la difícil situación económica por la que atraviesa el país. Los expertos estarán reunidos por espacio de dos semanas y sus conclusiones servirán para determinar los lineamientos para generar y definir las políticas que ha de seguir el gobierno central. Según se ha podido establecer, las medidas de seguridad tomadas son estrictas por el tipo de personajes allí presentes. Voceros del doctor Rodolfo Espitia, presidente de la Asociación de Banqueros, aseguraron a este medio que, debido a los nobles objetivos en que están trabajando, y por la época de fin de año, hubo una generosa inversión para rodear de comodidades a los participantes, y proporcionarles todas las garantías exigidas por ellos. Existe una gran expectativa en el alto gobierno por lo que allí ocurra. Estaremos pendientes de informar los detalles de esta cumbre. Para ABC, desde el lugar de los acontecimientos, les informó Wilson Ayala.
—Gracias, Wilson. En otras noticias…»
El desconcierto fue total, se cruzaban miradas que traslucían grandes interrogantes. La mayoría miraba acusadoramente a Rodolfo. Isaías se cogía la cabeza a dos manos. Los únicos aplomados eran David, Alba y su guardaespaldas, Gerardo. Con un golpe sobre la mesa, Isaías liberó parte de su cólera.
—¡Malditos mentirosos! Ésos periodistas son unos cretinos... ¡Atreverse a decir que estamos rodeados de todas las comodidades! ¡Que tenemos todas las garantías! ¡Qué falsos son!
—Me preocupa que el país esté esperando resultados de nuestra parte —apuntó Iván.
ESPINOSA GARZÓN, Germán. El experimento social. Bogotá: Cátedra Pedagógica, 2010.
Lee la reseña en:
http://clubdelecturacatedrapedagogica.blogspot.com/2009/08/el-experimento-social.html#comments
miércoles, 19 de mayo de 2010
Mi abuelita: la mejor lectora del mundo

miércoles, 24 de marzo de 2010
Filemón Luna, el soñador enamorado y otros relatos
Por Olegario Ordóñez Díaz
(Fragmento)
Filemón Luna, el Soñador, recordó el día cuando el reloj que acababa de recuperar había llegado a sus manos un poco más de veinte años atrás. Fue en el Japón. Se lo regaló una hermosa mujer, quien le confesó que era un reloj de tradición familiar que ella había recibido de su padre quien a su vez lo había heredado de su abuelo. Filemón se quedó mirando a la mujer con la misma ternura con la que había empezado a mirarla un año atrás cuando la descubrió flotando como un colibrí entre las flores de los jardines exóticos de un parque de Kioto un fin de semana en que estaba visitando un templo sagrado. En ese entonces le pareció que era la mujer más bella que había visto en su vida.
El doctor Filemón Luna había llegado al Japón después de recorrer casi todo el mundo y haber sido testigo presencial de muchos acontecimientos que la mayoría de la humanidad sólo veía por la televisión, escuchaba por la radio, leía en los periódicos o no se enteraba jamás. Había vivido el terremoto de México y el Huracán Fifí que azotó a Nicaragua; allí había visto grandes árboles golpear con desesperación enloquecida sus copas contra el suelo para después arrancar sus raíces y volar por los aires junto a los techos de lata y teja de barro de las casas, y había visto correr ríos de naranjas amarillas y vacas muertas que mucho tiempo después en sus memorias orales un comediante trotamundos, Guillermo Mejía, también describiría como las cosas más asombrosas y terribles que había presenciado cuando iba recorriendo la América Central tratando de remendar su corazón destrozado por una pena de amor.
(...)
Ordóñez Díaz, Olegario. Filemon Luna, el soñador enamorado y otros relatos. Bogotá: Cátedra Pedagógica, 2010.

